201507.21
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Ni Suiza ni Andorra; el paraiso fiscal con más gancho para las fortunas españolas es Portugal

Portugal mantiene una política tributaria muy atractiva para conseguir que los no residentes inviertan en el país. Además de su proximidad geográfica, ofrece inmuebles baratos y un sinfín de exenciones y deducciones para las rentas altas, lo que le convierte en uno de los sistemas tributarios más interesantes de Europa sin ser estrictamente un paraíso fiscal.

Nuestro país vecino derrocha atractivo para las rentas elevadas extranjeras. De hecho, y a raíz de las decisiones de política impositiva que ha tomado en los últimos años, se ha convertido en uno de los sistemas tributarios más interesantes para los no residentes.

¿El motivo? Además de su evidente proximidad geográfica, ofreceinmuebles baratos y articula un sinfín de deducciones y exencionesque permite a las grandes fortunas pagar muchos menos impuestos que en España. Todo ello sin ser estrictamente un paraíso fiscal.

Como explica el despacho Belzuz Abogados, “el régimen portugués, a pesar de las similitudes que tiene con el español o el francés, está considerado como el más amplio y favorable en los requisitos, duración y criterios de aplicación”.

Las ventajas fiscales que ofrece el país luso están pensadas para las grandes fortunas, ya que su objetivo es captar toda la inversión extranjera posible. Así pues, solo están disponibles para aquellos ciudadanos que realicen actividades de valor añadido y puedan ser calificados como “inversores de alto nivel”.

Pero, ¿por qué es tan atractivo? Aunque los ingresos del trabajo como los relacionados con el régimen de autónomos tributan al 20%, hay muchas exenciones disponibles. Desde Belzuz aseguran que los ingresos de fuente extranjera (ya sean de trabajo, de autónomo, de propiedades inmobiliarias, dividendos…) pueden aplicarse el método de exención si cumplen una serie de requisitos.

Entre ellos están no haber sido residente fiscal en Portugal en los cinco años anteriores a la solicitud, permanecer 183 días en el país (es decir, medio año) aunque no es obligatorio que sea de forma consecutiva.

En el caso de que el inversor no permanezca esos seis meses, hay planes B: si tiene una vivienda y tiene la intención de convertirla en la residencia habitual también puede optar a estos beneficios fiscales.

Una ‘Golden Visa’ con más ventajas

Otra de las medidas más conocidas que ha adoptado el país vecino es la bautizada como ‘Golden Visa’, que concede el visado a aquellos extranjeros que inviertan miles de euros en el país para, por ejemplo, adquirir una vivienda.

En España también existe esta medida con un requisito: que la inversión supere el medio millón de euros. Sin embargo, las condiciones que ofrece Portugal son más flexibles. Tanto es así que el país luso ya ha concedido cerca de 2.500 licencias de este tipo, con las que ha logrado captar unos 1.400 millones de euros sobre todo de inversores de Rusia, China, Brasil y Angola.

¿Y qué hay que hacer para conseguirlo? Por ejemplo, comprar una propiedad inmobiliaria por un valor mínimo de 500.000 euros (por tanto,el mismo requisito que en España), la adquisición de una vivienda de más de 30 años en zonas de rehabilitación urbana por, al menos, 350.000 euros; la inversión de 350.000 euros en investigación o de 250.000 euros en el patrimonio cultural del país. Los requisitos incluso se reducen en un 20% si cualquiera de estas inversiones se realiza en territorios poco poblados.